miércoles, 11 de septiembre de 2013

Un soplo en el corazón

Cuando estaba en quinto grado, tenia 11 anos, tuve unos episodios de mareos, malestar general, aparentemente, según mi amiga Dorin, entraba en una especie de trance como quien esta hipnotizado. Yo no sabia ni me daba cuenta de los que me pasaba.
Una vez recuerdo haber entrado a misa en la capilla del colegio (San Jose de Tarbes) y de repente encontrarme en un banco afuera, recobrando el conocimiento. En esa oportunidad, Dorin me dijo que me había sacado de la misa porque empece a decir incoherencias y en voz muy alta.

Una vez en Playa Azul, recuerdo haber estado sentada jugando en la arena y haber sentido una molestia en el traje de bano. Al ir para ver que me molestaba tanto, encontré como una lombriz y del susto la bote y volví a seguir jugando.

El caso fue que por los malestares y perdida de conciencia, el pediatra de la familia me examino, el Dr. pedro Alvarez pensó que podía tener un soplo en el corazón y me mando a hacer muchos exámenes: electrocardiograma, electroencefalograma, laboratorio, etc.

A final de cuentas, luego de varios meses, el resultado de los exámenes arrojo que lo que yo tenia no tenia nada que ver con el corazón. El diagnostico fue que estaba llena de lombrices y de inmediato tenia que tomar un remedio que se llamaba Perizidin.

Pase como dos semanas yendo al bano botando yo diría que cientos de lombrices, hasta que me cure.
Eran asi: vivas y color carne

Percepcion y realidad

Escrito por: Juan Sebastián Celis Maya - Autor Experto en Temas de Desarrollo Personal
Contamos con ciertas características similares que condicionan nuestra existencia y relación con los demás en este mundo.Como personas, nada de lo humano nos es ajeno.
Sin embargo, y a pesar de que somos seres sociales por naturaleza, y que indispensablemente necesitamos de los demás para subsistir, cada uno de nosotros tiene -por decirlo de alguna manera- un elemento individualista que yace en la mente.
Se trata de nuestra visión o percepción de la realidad. A pesar de que todos percibimos el mundo a través de los mismos sentidos, es nuestro cerebro quien interpreta estás visiones o percepciones de la realidad y las convierte en algo tangible para nosotros.
Nuestra visión de la realidad está condicionada por la manera como interpretamos lo que ocurre a nuestro al rededor, “nuestra realidad se forma en nuestra mente”.
Está científicamente demostrado, que todo lo que vemos, sentimos y escuchamos, no representa un total de lo que verdaderamente es el mundo real. Con esto me refiero a que existen sonidos que no podemos escuchar, colores que no podemos ver… etc.
Esto nos lleva sin duda, a pensar, que cada uno de nosotros entonces, tendrá su propiarepresentación (percepción) de la realidad en su mente, interpretando las situaciones de manera diferente, y prácticamente a nuestro modo.
Ésta es una de las causas principales de las discusiones y malentendidos en todo el mundo. Como todos nosotros percibimos de forma diferente nuestro entorno, lo que para algunos es bueno, para otros no tanto.
Nuestra percepción de la realidad, es lo que nos hace únicos con respecto a los demás. Es lo que nos diferencia. Es nuestra visión de la realidad lo que permite que no seamos un conjunto de robots creados en serie bajo reglas comportamentales simétricas y predefinidas.
Es humano, ver el mundo a nuestra manera. Y al ser personas, nada de esto nos es ajeno.
Es un error común entonces, pensar que todos deberíamos estar de acuerdo en determinado momento con ciertas ideas o formas de pensar. Es como esperar a que todos los planetas de muchos sistemas solares estén completamente alineados. A pesar de que es posible, quizás tome mucho tiempo, o resulte desgastante.

Porque percibimos la realidad a nuestro modo?

Cada quien tiene su propio rumbo, fruto de su pasado (su historia) y su presente.
Cada uno de nosotros percibe la realidad con base en la experiencia de toda su vida. Desde niños, cuando comenzamos a adquirir conocimientos, empezamos a forjar una visión propia de la realidad que vamos moldeando conforme crecemos y vivimos más experiencias.
Y al ser diferente la vida de cada uno de nosotros, lo es por consecuencia nuestra visión o percepción de la realidad.
Entonces podemos afirmar que sencillamente, es obligatorio deber comprender a los demás en vez de ir en contra de sus ideas.

Porque hay conflictos con nuestra percepción de la realidad?

Desde pequeños, cuando empezamos a aprender cosas, ya sea por cuenta propia, o por parte de nuestros mayores, grabamos en nuestra memoria las explicaciones o motivos bajo los cuales categorizamos cada uno de los sucesos que antes eran desconocidos.
Luego de saber las verdaderas razones por las cuales todo ocurre (o de creer conocerlas) fijamos en nuestra mente paradigmáticamente aquellos conceptos.
Sin importar si estos vienen dentro de un margen local, o regional, consideramos que esta es posiblemente la única verdad, y la razón más lógica.
Creamos una realidad propia, y la fijamos dentro de nuestra mente. En otras palabras, nuestra experiencia se convierte en nuestra propia realidad.
Nuestra visión (percepción) de la realidad
Nuestra visión (percepción) de la realidad

Como comprender la realidad de los demás?

El primer paso para llegar a comprender la realidad bajo la cual cada una de las personas que nos rodea se encuentra inmersa, es entender, que todos somos diferentes. Tratamos siempre de crear estereotipos, que nos permitan clasificar a las personas bajo ciertos roles, los categorizamos según lo que hacen y lo que dejan de hacer.
Tratamos siempre de tener patrones de comportamiento y enmarcar dentro de los mismos a dichas personas. Cuando lo ideal, debería ser, el tener en cuenta que por más que tratemos de asemejarnos los unos a los otros, en características tan obvias como el tono de voz, difícilmente encontraremos similitudes.
Es importante permanecer con la mente abierta, e intentar ponerse en el lugar de los demás. En ocasiones basta con echar un vistazo rápido a la manera como piensan los demás, realizando ciertas preguntas que contextualicen su percepción.
Comprendiendo la realidad de los demás, no solo contaremos con un más amplio conjunto de puntos de vista bajo los cuales poder tomar decisiones, sino que también, esto será apreciado y visto de buena manera por ellos.

Finalmente…

Es importante destacar que si bien, cada uno de nosotros se forma en su mente un concepto de lo bueno y lo malo, siempre y cuando no se sobrepasen los límites propios de los demás, es indispensable no irrumpir en los conceptos de otros. Diferentes culturas, religiones e incluso pueblos, conciben de manera diferente la vida.
Y por tanto, es de seres civilizados, el ir en pro de la aceptación diversidad de ideologías yrealidades.
Que tu propia percepción de la realidadno te ciegue de todo aquellos grandiosos elementos ideológicos que podrías adquirir de la realidad de otros.
Un saludo!
Hasta la próxima

viernes, 6 de septiembre de 2013

Una historia de amor

Ella tenía 16 años y el 18.

Fueron novios durante un año.

La guerra estalló en Rumania y el se fue de allá. Cruzó mares y recorrió miles de kilómetros hasta llegar a una isla pequeña del Mar Caribe.

Allí comenzó a trabajar y a pensar en ese amor que había dejado en su tierra natal.

La guerra fue muy cruel. 

Tanta gente murió y muchos perdieron todo o casi todo. 
Hasta partes de sus cuerpos.

Un día, diez años después de haber terminado el horror de esa gran guerra, ella supo que él  estaba en Trinidad y le escribió una carta para dejarle saber de ella y aspirando saber cómo estaba.

Para su muy agradable sorpresa recibió respuesta, una mejor de lo que esperaba. Su novio de la adolescencia le dice en su carta que la quiere con él otra vez y le pide que viaje hasta Trinidad.

Ella tomó el barco, la decisión y las ganas, las maletas y el amor, la valentía y el coraje, la vida y la aventura con la misma fuerza con que lo amó diez años atrás, y navegó días enteros hasta llegar a su destino. 
Se casaron. 
Fueron muy felices. 
Luego vinieron a Venezuela y aquí se multiplicaron.

Ella tiene 97 años.

Dos hijos y varios nietos. 

El ya no está, se fue en su viaje a la eternidad y ella sigue siendo bella, amorosa y una mujer feliz.


domingo, 1 de septiembre de 2013

La lápida de mi papá

Hace como 6 anos fui al cementerio con mi hijo Gustavo, quien quería llevarle flores a mi papá. La sorpresa que nos llevamos fue grande porque no pudimos encontrar el lugar donde estaba enterrado. La razón? Pues que aparentemente, alguien se robó la lápida!!
Así las cosas, entre una y otra cosa, el tiempo fue pasando y cuando intenté localizarlo nuevamente, ya no quedaba ni el rectángulo de cemento que sostiene la placa. 
Pues bien, finalmente este ano, decidí que era momento de hacer lo propio y hablé con mi amiga Alejandra Kaufman. Me pusieron a la orden al senor Zerpa y fue a través de él, que buscamos su registro en las computadoras, fuimos al lugar exacto para poder marcarlo y así fue que se logró recuperar la placa que ya está de nuevo colocada en su lugar.
Ya podemos ponerle flores otra vez.